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“La foto es una forma de expresión, y uno tiene que encontrar las palabras o el idioma que le venga bien para comunicarse”

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Agus Puricelli, fotógrafa experimental

                                                  19 de noviembre de 2020 | Josemari UNANUE

   Agus Puricelli es una fotógrafa experimental  con casi 10 mil seguidores en Instagram y una larga lista de colaboraciones a sus espaldas, entre ellas, Lomography, Juxtapoz o Cultura Inquieta. Su página web es una recopilación de proyectos en los que ha tomado parte en los últimos años.

¿Cuándo nace tu interés por la fotografía analógica?
De alguna forma, la fotografía analógica siempre fue parte de mi vida. En mi casa había muchas cámaras. Se sacaban fotos y era de esa forma. Pero me costó un tiempo pensarlo como algo artístico, o algo con un valor. Cuando tenía unos 20 años, me quise comprar una cámara digital, porque sentía que esa era la forma de sacar buenas fotos, pero al final eran cosas que pensaba por desconocimiento. Un día, agarré esa cámara que tenía mi ama y empecé a comprar rollos y a revelarlos. Les sacaba fotos a mis amigos, la llevaba a todos lados y empezó de a poco a cobrar más espacio, hasta que entendí que también podía ser una forma de expresión mucho más grande. Comencé a entender el material fílmico como una herramienta en sí misma. Cuando lo entendí como una parte más del proceso de la imagen es cuando empecé a trabajarlo y empezó a tener peso en mi acción artística.

¿En qué decides pasar de la fotografía “estándar” a una más experimental?
El momento en el que me planteé pasar a algo más experimental fue cuando empecé a cometer errores. Había errores que antes censuraba, pensando: “Esto está mal”, hasta que un día, empecé a pensar: “Este grano roto me gusta”, o “Esta filtración de luz me gusta”, y asumí esos errores como parte de algo. El momento de asumir esos errores fue muy liberador, y me dí cuenta de que decía más de mí lo experimental, la mancha, la ruptura, que una foto bien hecha. Entonces empecé a estudiarlo, a buscar más formas de alterar las imágenes. También me pasó con el blanco y negro. Probé un rollo y me gustó mucho. Después pasé al color, pero no me sentí del todo a gusto, así que volví a probar en blanco y negro. Me dí cuenta de que era lo mío. En cosa de una semana, revelé unos rollos en blanco y negro, centrándome en los fallos y experimentando. Entonces pensé: “Esto es lo que tengo que hacer. Esta es mi forma de expresarme”. Es lo que verdaderamente me gusta hacer. La foto, como cualquier arte, es una forma de expresión, y uno tiene que encontrar las palabras o el idioma que le venga bien para comunicarse. Y eso era lo que me interesaba decir.

"Había errores que antes censuraba, y que ahora asumo como parte de algo"

"Había errores que antes censuraba, y que ahora asumo como parte de algo"

¿Cuáles son tus técnicas de experimentación fotográfica favoritas?
Mis técnicas de experimentación favoritas son la manipulación del negativo, tomar el fotograma como una simple base para otra cosa. Me refiero a escribir, pintar, manchar, recortar el fotograma… También las filtraciones de luz me interesan mucho.

En tu Instagram, muestras fotos que enterraste en el monte, debajo del musgo, de un campo de maíz o sumergida en una laguna. ¿Cómo surge esta iniciativa?
Este proyecto era en parte como una forma de pensar que, en mi computadora había tantas fotos, de las que compartía tan pocas…  Esas fotos estaban ahí y no las veía nadie, guardadas en una carpeta en el escritorio, tal y como las revelé. Tenía una caja llena de negativos que nadie vio. Esas imágenes, esos fotogramas, se empezaron a acumular, y me pregunté: “¿Qué es lo que sostiene realmente una buena imagen?”. Al final, no deja de ser un recorte de la realidad, y seguramente, al lado de esa buena foto, en una tira de negativos, habrá un montón de imágenes que no están tan bien, que sostienen a la foto que has seleccionado y que fueron necesarias. Puede ser una prueba de luz, una comprobación de velocidad… Se necesitan hacer dos fotos como mínimo si querés hacer una foto buena, por las dudas. Hay un backup que no se ve.  Entonces, a la hora de pensar en este olvido metafórico de la imagen, empecé a pensar en un olvido real, en un olvido físico. Son imágenes que están totalmente descartadas. Lo que hice fue imprimirlas, copiarlas y dejarlas un tiempo olvidadas en distintas partes. Algunas las perdí, otras me costó encontrarlas, otras se borraron demasiado… Pero me interesaba mucho cómo afectaría a la imagen el paso del tiempo, el desgaste… 

"Se necesitan hacer dos fotos como mínimo si querés hacer una foto buena"

"Se necesitan hacer dos fotos como mínimo si querés hacer una foto buena"

Uno de tus proyectos ha sido sacar fotos con una cámara creada a partir de piezas de Lego ¿Cómo fue el proceso o la idea de creación de la cámara?
Lo de la cámara de Lego fue realmente porque, durante la cuarentena, estuve en casa de mis papás, en medio del campo. Fui una semana antes, pensando pasar unos días, pero no esperaba que tuviera que quedarme allí durante meses, por lo que ni siquiera llevé ninguna cámara ni nada. Solo había un cartucho vencido de Polaroid, y es lo único que tenía para sacar fotos. Me quedó hacer una cámara estenopeica. Había bloques de Lego de mi hermano y armé la cámara. Tiene su juego, el tema de las Polaroid. Viste que tenés que esparcir la tinta y se tiene que hacer bien. Cuando saqué la primera foto y salió cualquier cosa, pensé: “Me encantan estas manchas, estas cosas que están pasando”, y empecé a buscarlo. Dejó de ser un error a ser una prioridad.

© by Analog Shoot. 

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